lunes, 7 de diciembre de 2020

 

Podcast #3. Equipo 2: La educación y los valores de convivencia humana.




COMPARAN AZCATL MARIEL YURITZY

CEBALLOS CRUZ DANIEL SALVADOR

ENCARNACION RICO MARÍA GUADALUPE

FIERROS CASTRO STEFANNYA FERNANDA

GAONA MONCADA RODRIGO 


Para acceder al podcast haz clic aquí: Podcast 3, Equipo 2

domingo, 6 de diciembre de 2020

LA EDUCACIÓN Y LOS VALORES DE CONVIVENCIA HUMANA, EQUIPO 7.

LA EDUCACIÓN Y LOS VALORES DE CONVIVENCIA HUMANA.




Hablar de educación en valores puede resultar un tema, además de reiterativo, especialmente problemático para docentes y familias. El objetivo de formar a los niños y jóvenes como personas morales parece entrar en contradicción con una sociedad materialista, insolidaria y que facilita “contravalores” a través de los medios de comunicación. A lo que hay que añadir que el propio valor de la educación escolar parece cada vez menor (cuestionadas su utilidad económica y la necesidad de esforzarse para ser “alguien de provecho”) al tiempo que más conflictivas son las relaciones escolares (pérdida de autoridad del profesor, fenómenos de violencia escolar, etc.).

Precisamos de un nuevo enfoque de educación en valores que permita, en la medida de lo posible, superar estas contradicciones e integrarse con otras propuestas como la mejora de la convivencia escolar. Por esta razón, antes de hablar de qué son valores o cómo se interiorizan, es preciso poner un poco de orden en el tema partiendo de algunos principios clarificadores: 

1. La finalidad principal de la educación escolar, como señala el Informe a la UNESCO “La educación encierra un tesoro” (1996), es la integración social y el desarrollo personal a través de la participación en valores comunes, de la transmisión de un patrimonio cultural y del aprendizaje de la autonomía. De hecho, una educación de calidad debe integrar valores, contenidos, experiencias y aprendizajes positivos en las dimensiones personales, sociales y éticas de los estudiantes, no sólo en las intelectuales. Dicho de otro modo: una educación de calidad también es la que evita crear “analfabetos morales”. 

2. La educación es valiosa por sí misma, y no es su función resolver los problemas sociales que en cada momento se le derivan. La mejor manera de poder educar en valores es recuperar el valor de la educación (Savater, 1997): que se reconozca la importancia decisiva de la educación escolar y de los docentes en la insustituible tarea de formar personas libres, autónomas y miembros activos de nuestra sociedad. Recobrar el valor social y cultural de la educación, es decir, considerarla como un bien precioso y necesario prestándole el máximo apoyo, es tarea de todos: familias, profesores, Administración, y sociedad en general. 

3. Para recuperar el valor social y personal de la educación también la institución escolar ha de ser coherente con los valores de una sociedad democrática dando la mejor respuesta posible al derecho y al deber de una educación de calidad para todos. La educación escolar debe ser compensadora de desigualdades, integradora de diferencias, justa, equitativa e inclusiva para no entrar en una irresoluble y flagrante contradicción: ¿sería posible educar en la democracia, en el respeto, en la solidaridad, en la cooperación..., dentro de una institución que fuera insolidaria, competitiva y autoritaria? (Santos Guerra, 2001). 

4. Toda educación es una educación en determinados valores. Los procesos educativos que se dan en la escuela son necesaria e inevitablemente formadores, transmisores de ideas y valores. Podemos decir que no hay instrucción sin formación (y viceversa), de modo que cuando se está inmerso en los procesos de enseñanza y aprendizaje, parafraseando uno de los axiomas de la Teoría de la Comunicación (Watzlawick, et al., 1995) “no es posible no educar”. Junto a las actuaciones planificadas, existe un “currículum oculto” de relaciones sociales, normas y modos de pensar que producen el aprendizaje de hábitos, conductas, costumbres y valores en el seno de la institución escolar. Las relaciones en el centro, su organización y cultura han de tenerse en cuenta como elementos que influyen en la formación de los alumnos.


 

APRECIO A LA DIGNIDAD DE LA PERSONA


Si bien, en la antigüedad existen algunas precedentes que han servido en la construcción del concepto moderno de la dignidad, es preciso señalar que su sentido actual, arranca con el tránsito a la modernidad, esto es, el concepto de dignidad humana como fundamento de los derechos del hombre, en donde cada uno de nosotros es poseedor de una dignidad, es decir, somos dignos.

La dignidad se puede definir como “la excelencia que merece respeto o estima”. Ejemplo de lo anterior es el caso de una persona que ocupa un alto rango o un puesto elevado y posee una dignidad, lo que exige a los demás una respuesta particular, pero esto no le hace acreedor a una mayor dignidad que el resto, ya que ésta, es igual para todos los seres humanos, sin importar su condición o puesto que desempeñe. De ahí que deba existir una relación entre dignidad humana y los derechos el hombre.

Entonces, inicialmente, podemos entender a la dignidad como aquel valor inalterable que posee toda persona por el hecho de contar con capacidad para razonar y decidir, que los otros entes no poseen.

La dignidad humana se erige como principio esencial de los valores de autonomía, de seguridad, de igualdad y de libertad. Valores estos que fundamentan los distintos tipos de derechos humanos.

La dignidad humana está dentro del ser de cada persona, surge en el preciso momento en que ésta empieza a existir y se convierte en parte de los valores morales del ser humano. Esos valores serán los que determinarán su conducta, y al momento de ser el hombre autónomo, podrá decidir haciendo uso de su libertad. 

Sin duda, el ser humano se ha caracterizado porque su vida gira en torno a un ámbito social, por lo que debe establecerse un orden normativo, económico y social que esté al servicio del mismo y que le permita a cada hombre cultivar su propia dignidad. Por eso, la dignidad humana requiere que el hombre actúe según su conciencia y su libre elección; por lo que los hombres siendo más conscientes de su propia dignidad, podrán respetarse unos a otros.

Así, la dignidad humana, en la modernidad, aparece en un contexto intelectual que ha superado los avatares históricos, ubicándose en un proceso de humanización y de racionalización que acompaña a la persona y a la sociedad. Para lo cual, cuando se hace la reflexión de la dignidad dentro de un ámbito que corresponde a una sociedad bien ordenada, no se describe la realidad, sino el deber ser de la misma. De ahí que la dignidad humana sirva como un referente inicial, un punto de partida y también un horizonte final, un punto de llegada, por lo que podría llamarse un derecho positivo justo.

Al convertirse la dignidad en un valor fundamental, no sólo para el individuo sino también para la sociedad, los juristas la han consideran como el pilar principal de toda convivencia gregaria, siendo en el ámbito de la doctrina donde se puede comprender lo que significa ser persona, portadora de dignidad.

La idea de la dignidad humana, o valor atribuido a cada persona humana, no puede ser sustituida por ninguna otra. Sin embargo, sus limitaciones pueden verse en los propios valores básicos que la erigen, como lo son la autonomía, la seguridad, la libertad o, inclusive, igualdad.

Cada individuo de la especie humana es persona, es decir, un sujeto único dueño de sí mismo, de sus actos, consciente de sí y con una finalidad que constantemente busca y trata de cumplir. Siendo esto alcanzar el logro de su felicidad anhelada.

Esto es, al ser la persona dueña de sus actos, se percibe la existencia de valores en ella misma, puesto que no surgen del espacio, ni se dan de los propios sentidos, sino que simplemente captamos y develamos a partir de la dimensión espiritual con la que cuenta cada uno de los hombres. Los valores no se pueden tocar, ni oler, ni mucho menos ver, pues son como una sustancia inmaterial, siendo ésta una limitación que impone la naturaleza a la persona respecto a los valores, pero lo que no impide de modo alguno es que se reconozca en su existencia objetiva (en sí) a estos valores morales. Siendo los valores parte del ser ideal del hombre, tienen una existencia objetiva que los excluye de la conciencia que los capta. Por ello, solamente existen y están allí, y el hombre penetra en ellos a partir de su dimensión espiritual. Pues éstos serán los que lo obliguen adecuar su conducta a ellos, y lo llevarán a la permanente búsqueda de su perfección.

 

FRATERNIDAD


La fraternidad es un término  que significa hermano. Por esta razón, fraternidad significa parentesco entre hermanos o hermandad. La fraternidad universal designa la buena relación entre los hombres, en donde se desarrollan los sentimientos de afecto propios de los hermanos de sangre, unión y buena correspondencia.

Es un lazo de unión entre los hombres basada en el respeto a la dignidad de la persona humana, en la igualdad de derechos de todos los seres humanos y en la solidaridad por de unos por los otros.

La fraternidad está muy desarrollada entre los estudiantes ya que es parte de una asociación en la que los miembros se reúnen para organizar eventos que permiten la socialización de los estudiantes. La amistad, el compañerismo, la camaradería y otros principios se practican entre los miembros.



TOLERANCIA


Definición: Actitud de la persona que respeta las opiniones, ideas o actitudes de las demás personas, aunque no coincidan con las ideas propias. La tolerancia cultiva la habilidad de calmar los sentimientos fuertes y encendidos de los demás.

La educación en la tolerancia se enmarca en las relaciones entre el individuo y los miembros de la comunidad; la educación constituye el contrapunto de la tolerancia. En la escuela, los profesores son corresponsables y formadores en la construcción de esa sociedad deseada, una sociedad más tolerante, más justa y humana, recordemos que la tolerancia es un proceso constante, no es algo que pueda aprenderse en un instante.

La educación para la tolerancia tiene como objetivo enseñar las técnicas adecuadas para que en el entorno escolar se promueva el respeto y la tolerancia hacia otras culturas; el enseñar la tolerancia desde una edad temprana formará seres humanos mejor preparados para cohabitar en un medio ambiente cada vez más diverso, ésta protege a los individuos de la discriminación y evita conflictos; el enseñar tolerancia debe preparar a los individuos para la vida en sociedad, pues les ayudará a que tengan una buena integración en un grupo o equipo.


 


La educación y los valores, respeto a las diferencias

Como seres humanos somos todos iguales, aunque nos diferencian algunos usos

o costumbres según la familia de la que hacemos parte y de la sociedad en la que

vivimos. Por esta razón, el respeto a las diferencias lo diverso, a las distintas culturas

y razas, también hacer parte que las diferencias de todos nosotros podemos crecer

como perdonas . En lugar de criticarla, debemos aprender con ella y darle su real

valor. Esa es una tarea importante principalmente en los días actuales en que cada

día son más las familias que emigran e emigran de un lugar a otro.

Respetar las diferencias, ya sean de raza, cultura, religión o incluso

discapacidades, no solamente es importante en un mundo cada vez más

globalizado, sino que prepara a los niños para ser solidarios, a valorar y aprender de

otros, a ser tolerantes y respetuosos, y a evitar que tomen decisiones basadas en

prejuicios y estereotipos. Los niños se inspiran en sus padres y su modo de ver el

mundo y de interactuar en él depende de cómo lo hagan ellos. Por eso es importante

que sean un modelo positivo a seguir

“El respeto a las diferencias debemos cultivarlo tanto en el hogar como en las escuelas

ya que es imprescindibles que niños, jóvenes y adultos aceptemos a las personas tal

cual son y reconozcamos el valor de cada una de ellas, estableciendo de igual manera

un trato amable y cortés en todos los contextos, hacerlo de esta manera propiciará en

el ambiente áulico el fomento de la enseñanza y el aprendizaje. Vivimos en una sociedad

con alta escala de diversidad y como tal debemos entender que todas las personas

somos distintas, si somos capaces de ver esta diferencias tendremos más facilidad a la

hora de adaptarnos a nuestro entorno y en el caso de nuestros alumnos les facilitará su

integración y favorecerá su competencia social.” Joaquín Olmos para Educa.ORG

Los malos entendidos los conflictos ideológicos y los enfrentamientos muchas veces

se dan por la ausencia de respeto hacia el otro, para evitar situaciones como estas,

es necesario motivar y enseñar a los niños el valor de respetar a todas las personas

por igual sin importar su condición o su forma de ser , si queremos que nuestros

pequeños respeten las diferencias, padres y maestros debemos ser los primeros en 

dar ejemplo de vida, respetando a los demás ya que vivimos en un mundo donde

abundan las riquezas culturales y sociales las cuales deberíamos conocerlas y

aceptarlas para aprender de lo diferente, discriminar y evadir al otro solamente hace

que nos perdamos del maravilloso tesoro que hay en cada persona

 

Libertad y paz


La libertad de educación es el derecho que poseen los padres para poder educar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones, permitiendo a los distintos grupos la capacidad de educar a los niños sin impedimentos por parte del Estado.

El filósofo liberal inglés John Stuart Mill era un fuerte defensor de la educación sin la intervención del estado. En su ensayo Encima Libertad, escribió:

No hay objeciones libertarias al estado para que la educación de los niños sea obligatoria. Pero sí las hay para que el estado proporcione educación de manera dirigida. Voy tan lejos como cualquiera en desaprobar que toda o una gran parte de la educación se encuentre en manos del gobierno.

Diversidad y libertad individuales en los caracteres de las personas, opiniones, y los modos de conducta requieren libertad y diversidad en educación – y cualquier sistema general de educación estatal sería un artilugio para formar personas con un mismo molde y forma. La educación estaría orientada a la conveniencia del poder de gobierno – ya sea un monarca, un sacerdocio, una aristocracia, o una mayoría de la generación existente. Cuanto más eficaz y exitoso era la educación estatal, más grande era el despotismo que el estado podría establecer sobre las mentes y cuerpos de las personas. Si las sociedades permiten que las escuelas y universidades del estado puedan operar, estas instituciones tendrían que ser una más compitiendo entre muchas formas y experimentos en educación. El gobierno podría simplemente intervenir para proporcionar modelos o ejemplos de cómo conseguir ciertos estándares seguros de excelencia educativa.

El compromiso de educar para la paz puede expresarse en las siguientes líneas: «Trabajar por un proceso educativo que signifique contribuir a alejar el peligro de la guerra, poner fin al expolio de las zonas empobrecidas del planeta, enseñar desde y para la no-violencia, aprender a considerar el conflicto como un vehículo de cambio si sabemos resolverlo sin recurrir a la violencia, integrar al alumnado en un proceso de transformación de la sociedad hacia la justicia y la armonía

 

CONCLUSIÓN.


En resumen, es una tarea prioritaria recuperar el valor de la educación reconociendo y defendiendo su finalidad formadora, así como su compromiso con la cultura y los valores de equidad y justicia social. Para conseguir este objetivo la comunidad escolar debe exigir el apoyo social y los recursos que permitan una educación de calidad. Al mismo tiempo, debemos trabajar para que la escuela sea un lugar de convivencia donde se aprenda a respetar a los otros, a resolver conflictos pacíficamente, a participar y ser responsables como miembros de un grupo y de una institución. En este sentido, la educación en valores y la mejora de la convivencia escolar son mutuamente complementarios: se educa en valores para aprender a convivir y se aprenden valores si se tiene la experiencia de convivir en un entorno acorde con ellos. 

Nuestra sociedad requiere de una educación en valores que sea capaz de formar personas íntegras con plena capacidad para enfrentar con actitud crítica una realidad diversa y cambiante.

Así es como el valor de la fraternidad se manifiesta en la educación pública, donde las relaciones, se mantienen y construyen cada día, siempre en la perspectiva del buen vivir colectivo, de la atención plena a los alumnos. Y esto lo podemos identificar en diversas situaciones, cuando elaboran planes de inclusión, de convivencia, de compensación educativa y de éxito de todos, de atención a la diversidad y de transformación educativa. Cuando ponen el cuidado del cumplimiento de los derechos morales y educativos.

Ya que, por ser pública ha adquirido el compromiso de hacer efectivo el derecho de todas a la fraternidad humana y a ser lo más efectiva posible en ella.

Podemos darnos cuenta de que todos los seres humanos somos iguales en la medida en que todos somos portadores de una dignidad común y por encima de todas las diferencias que nos individualizan y nos distinguen unos de los otros, es decir, todo ser humano posee dignidad sin importar la condición en que se encuentre.



INTEGRANTES 

Martínez Amaro Oskar Alejandro 

Soria Sánchez Ricardo Arturo 

Tirado Solís Xímena Kasandra 

Valentín Hernández Ricardo Jaír 

Vargas García Andrea Joselyne 

Velasco Garduño Carlos 

Villanueva Calzada Cynthia ltzel


BIBLIOGRAFIA


Fuente: Joaquín Olmos, 2007, Madrid, España,

www.UNIR.com consultado el 5 de diciembre de 2020

Hernández, D. F. (27 de Noviembre de 2017). https://diversidad.murciaeduca.es/. Obtenido de https://diversidad.murciaeduca.es/orientamur/gestion/documentos/educacionvaloresconvivencia_paco.pdf

Fraternidad. (2016). Significados. https://www.significados.com/fraternidad/

La Dignidad Humana como Fundamento de los Derechos Humanos. (s. f.). www.scribbr.es. Recuperado 3 de diciembre de 2020, de https://ti.unla.edu.mx/iusunla28/reflexion/La%20Dignidad%20Humana.htm

González, M. P. (s. f.). LA EDUCACIÓN ENLA TOLERANCIA COMO PARTE INTEGRANTE DEL CURRICULUM ESCOLAR. Revista Gallego-Portuguesa de psicología e educación. Recuperado 3 de diciembre de 2020, de https://core.ac.uk/download/pdf/61900179.pdf

Educación para la tolerancia. (2013, 27 febrero). Webscolar. https://www.webscolar.com/educacion-para-la-tolerancia


Equipo 6- La educación y los valores de convivencia humana: aprecio a la dignidad de la persona, fraternidad, tolerancia, respeto a las diferencias, libertad u

 Introducción.

Este blog quiere dar a conocer la importancia de la educación y los valores para la convivencia humana, ya que estos van tomados de la mano, es por el hecho de que la sociedad esta como esta porque con el paso de los años la sociedad ha ido perdiendo estos valores los cuales son necesarios para una convivencia y comunicación efectiva.

Tomaremos en cuenta la definición de los valores ya nombrados (en el titulo), teniendo en cuenta la vinculación de estos con respecto a la educación y a la convivencia humana para el mayor beneficio para la comunidad.


LA COMUNICACIÓN Y VALORES DE CONVIVENCIA HUMANA

Como todas las facetas de nuestras vidas, la convivencia necesita un aprendizaje.

Si una gran virtud tiene la Educación en Medios de Comunicación es su capacidad para enseñar a chicos y chicas a descubrir los valores de la sociedad y tomar actitudes de reflexión, adhesión y distancia con o frente a ellos.

Comunicar: consciente de esta ineludible e importante tarea de educar en valores desde y con los propios medios, ofrece en este número una serie de interesantes trabajos de profesionales de la comunicación, docentes y expertos de los medios y la educación que analizan, desde distintas ópticas y perspectivas cómo aprovechar el uso de la comunicación para la educación en los valores democráticos.

El respeto, el diálogo y la responsabilidad son solo algunos de los valores que los expertos recomiendan a los padres y educadores fomentar en los más pequeños. Estos son parte fundamental en la formación y representan las referencias vitales que conviene inculcar para que las personas crezcan de forma integral, convivan armónicamente con los demás y tengan una vida más feliz.

Valores necesarios para convivencia humana – candelaBLOG

Igualmente, estos elementos significan los soportes que sostienen a la cultura e impulsan el desarrollo de los potenciales humanos, por lo que, si bien los colegios y universidades tienen parte de la responsabilidad, los padres y las familias también están en la obligación de compartir el compromiso de su enseñanza.

Tener una buena formación en valores nos ayuda a desarrollar todas nuestras habilidades intelectuales y talentos, pero no se puede esperar que sean las instituciones las encargadas de que los estudiantes se desarrollen en esta materia, que debe ser una preocupación de toda la familia.

Convivencia Ciudadana: ¿Que es Convivencia y cuales son sus caracteristicas?

Sabemos que la comunicación verbal la constituye un simple intercambio de ideas provenientes de pensamientos, creencias y sentimientos, emociones. Por sí solo, es un proceso bilateral en el que interactúan y se interrelacionan dos o más personas a través de un conjunto de simbolismos convencionales por ambos conocidos, que prontamente se ven reflejados en la corporalidad. 

La convivencia escolar permite el desarrollo integral de los niños y jóvenes en su proceso de integración a la vida social, en la participación responsable en la vida ciudadana y en el desarrollo de su propio proyecto de vida. 

Abordar la conveniencia en la escuela como parte de la formación de los sujetos que enseñan-aprenden, posibilita el desarrollo de competencias personales y sociales, para aprender a ser y a convivir juntos que se transfieren y generalizan a otros contextos de educación y de desarrollo humano.

Aprecio a la dignidad de la persona, fraternidad.

La educación es el proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres, y formas de actuar. No solo se produce a través de la palabra, pues está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes. Existen tres tipos de educación: la formal, la no formal y la informal. La educación formal hace referencia a los ámbitos de las escuelas, institutos, universidades, módulos, mientras que la no formal se refiere a los cursos, academias, e instituciones, que no se rigen por un particular currículo de estudios, y la educación informal es aquella que fundamentalmente se recibe en los ámbitos sociales, pues es la educación que se adquiere progresivamente a lo largo de la vida.
El ser educado o estar educado puede implicar distintos aspectos, tales como poseer el mínimo de habilidades necesarias para ocupar un lugar en la sociedad; buscar ulterior conocimiento; proporcionar a los hombres y mujeres un entrenamiento vocacional que les capacitaría para mantenerse a sí mismos; despertar interés y gusto por el conocimiento; hacer a las personas criticas; o, finalmente, poner a los hombres y mujeres en contacto con los logros de la humanidad y enseñarles a apreciarlos. Bien es cierto que la educación dura toda la vida porque en la vida cotidiana vamos poniendo en práctica cada uno de los valores que están cimentados en nosotros. Y día a día vamos aprendiendo cosas nuevas que nos son útiles. El concepto de educación, según la LGE, implica:

• Un proceso permanente: Es el proceso que pretende llevar la educación a todos los niveles y estados de la vida del ser humano, para que a cada persona le sea posible recibirla y llevarla a cabo.

• Contenidos: conocimiento y valores (criterios): El conocimiento es adquirido por una persona a través de la experiencia o la educación de un asunto o objeto de la realidad, así un valor será verdadero en función de su capacidad para hacer más humano al hombre.
• Un método, de suerte que el educando entienda lo que se le transmite: Que el profesor tenga o maneje una técnica de estudio la cual sea entendible y muy comprensible por todos los educandos.


Tolerancia y respeto a las diferencias.

La mayoría de conflictos que suceden diariamente en el mundo son el resultado de la falta de entendimiento por parte de los distintos colectivos que participan en esta sociedad. El aprendizaje de actitudes que favorezcan tolerancia, democracia, respeto sentaran las bases para el desarrollo de la cultura de la paz. Todos debemos participar para alcanzarla, teniendo la escuela un papel fundamental al ser esta un reflejo de la sociedad en la que nos encontramos y la base del aprendizaje. 

En el aula; La escuela es a la vez un pequeño reflejo de la sociedad en la que vivimos y un laboratorio de aprendizaje para que la comunidad participe a escala local, nacional y mundial. Todas las materias y actividades que en ellas se desarrollan constituyen una oportunidad de formación en tolerancia, comunicando a los alumnos los conceptos, valores y conductas de la cultura de la paz. Las distintas materias realizan aportaciones muy valiosas para el desarrollo de la tolerancia. 

Respetar es una actitud que reconoce y aprecia el valor y la dignidad de los demás y les trata de acuerdo con ese valor. Se extiende también al entorno, a la propiedad de los demás. Comienza con la consideración del otro como persona, como alguien valioso en sí mismo y con los mismos derechos fundamentales. También nos debemos respeto a nosotros mismos, en cuanto personas, y debemos tratarnos a nosotros mismos de acuerdo con nuestra dignidad.

El respeto se aprende sobre todo en casa. La educación en el hogar tiene un valor insustituible para que el respeto se convierta en norma de vida de los hijos desde los primeros años. Hay hogares en los que los padres saben promover este valor esencial. A veces interviene el padre para corregir cualquier abuso o palabra disonante. Otras veces es la madre quien ofrece una indicación clara y la hace respetar… es muy importante que los dos juntos vaya a una, se apoyen en su tarea educativa para ayudar a sus hijos a ser capaces de autocontrolarse, a ser disciplinados y respetuosos. Y una primera condición es que sean ejemplo de este valor: que habitualmente se muestren respetuosos con las demás personas, entre sí y con sus hijos.

Ambas voces tienen distintos significados y no son sinónimos. Tolerancia es un término más general, que se refiere a la ‘acción y efecto de llevar algo con paciencia’. Respeto se usa para indicar ‘veneración, acatamiento que se hace a alguien’. Mientras que el primero alude a la actitud de una persona frente a alguna idea, creencia o práctica de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias (Mi familia promueve la tolerancia hacia las comunidades indígenas), el segundo implica también una actitud, pero no relacionada con la paciencia, sino con el acatamiento, voluntario o no, hacia algo o alguien: grandes rasgos, podríamos decir que el respeto puede implicar ser tolerante, dado que debemos aceptar ideas, creencias o prácticas distintas a las propias. A la inversa, la tolerancia no implica respeto, sino paciencia.



Libertad

La libertad de cada persona, hecho diferencial en el que se fundamenta la dignidad del hombre y su superioridad sobre los seres que carecen de razón, se impone como el dato previo y fundamental de cualquier programa de educación en la familia y en la escuela.
La dignidad de la persona implica la libertad, pero no como mera posibilidad de optar entre cosas más o menos interesantes, sino como capacidad de decidir por sí mismo lo que se ha de hacer para ser lo que se quiere ser: somos verdaderamente libres cuando nos adueñamos de nuestras propias decisiones, cuando afianzamos nuestra independencia, cuando nuestra voluntad se enfrenta, si es preciso, a la fuerza del ambiente.
La educación es un proceso de ayuda a la adquisición de la madurez personal procurado a través de múltiples estímulos y en situaciones muy diversas, para facilitar a los hijos el libre desarrollo de su capacidad, a través de la adquisición de conocimientos, hábitos y destrezas, virtudes y actitudes, que le faciliten el dominio sobre sus propios actos. La educación.
Un proceso, en definitiva, que permite a cada hijo o alumno formular su proyecto personal de vida y le ayuda a fortalecer su voluntad de modo que sea capaz de llevarlo a término, al tiempo que desarrolla su capacidad de amar.
“responde al intento de estimular a un sujeto para que vaya perfeccionando su capacidad de dirigir su propia vida, o, dicho de otro modo, desarrollar su capacidad de hacer efectiva la libertad personal, participando, con sus características peculiares, en la vida comunitaria”
“Paralelamente a la exaltación de la libertad y, paradójicamente en contraste con ella, la cultura moderna pone radicalmente en duda esta misma libertad. (…) Se trata de tendencias que (…) coinciden en el hecho de debilitar o incluso negar la dependencia de la verdad con respecto a la libertad. (…) la libertad depende fundamentalmente de la verdad. Dependencia que ha sido expresada de manera límpida y autorizada por las palabras de Cristo: Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”
Padres y profesores han de estar prevenidos contra los reduccionismos que empequeñecen la educación, como adoctrinar en vez de enseñar o sólo instruir, en vez de educar. Educar no consiste en meter a presión al alumno o hijo en un molde, sino en un proceso que tiene su punto de referencia en la verdad, que la persona ha de ir descubriendo por sí misma, hasta tomar la decisión de vivir conforme con la verdad hallada.
Un objetivo tan personal se resiste necesariamente a cualquier intento de manipulación exterior, o de indoctrina miento: la educación en libertad respeta el protagonismo del alumno en su propio proceso educativo, y no lo sustituye cuando puede ser el interesado quien -con la información suficiente- seleccione unas metas asequibles y los medios para alcanzarlas. Una persona educada en la libertad es capaz de rechazar las respuestas fáciles, porque su voluntad fortalecida por el ejercicio está en condiciones de superar la frivolidad y de cumplir el propio deber, aunque en alguna ocasión presente perfiles ásperos.
En efecto, la verdad condiciona y hace posible a un tiempo el ejercicio de la libertad, de modo que quienes intentan liberarse de espaldas a la verdad, encadenan su libertad y empobrecen su propio yo. No son libres quienes están sometidos a sus instintos y carecen del señorío interior para dominar sus impulsos primarios, ni aquellos que se muestran incapaces de superar la parcialidad de su mundo subjetivo de sentimientos y emociones para conocer la realidad tal cual es, independiente a nosotros. Educar la libertad significa, entre otras cosas: • Ayudar a preguntarse a uno mismo qué significa ser libre, y a adquirir conciencia de que la respuesta no es ni evidente ni inalcanzable; • Entender que no hay una vida sensata si uno no tiene mínimamente presente esa pregunta y reflexiona sobre las alternativas que se le presentan; y
LA EDUCACIÓN PARA LA PAZ EN MÉXICO, EN LA ACTUALIDAD Aquí es importante resaltar la labor desarrollada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y también la que llevan a cabo las distintas comisiones estatales. Por su parte, la CNDH está subdividida en varios comités: educación básica, educación superior, educación y sociedad civil, educación desde el horizonte del servicio público y la red virtual de educación superior en derechos humanos. Con respecto a la educación en Derechos Humanos en México, es especialmente relevante el trabajo desarrollado por la Dra. Gloria Ramírez, presidenta por América Latina de la Asociación Internacional de Educadores para la Paz, miembro de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, y coordinadora de la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos en México, constituida como Seminario de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, en el año 2005. En septiembre de 2002, Granada, España fue sede del I Congreso Hispanoamericano de Educación y Cultura de Paz, en el que participó la Dra. Gloria Ramírez, con la ponencia titulada “Educar en Derechos Humanos, la democracia y la paz en América Latina en el siglo XXI”, en la cual resaltó lo siguiente: “A finales del siglo XX en América Latina emerge, un proceso que construye una perspectiva latinoamericana fortalecida y legitimada en educación en Derechos Humanos. Fortalecida por el movimiento de derechos humanos que hoy incorpora desde cada espacio de la sociedad civil, actividades educativas en derechos humanos y la paz” (Ramírez, 2003: 643). La Cátedra UNESCO de Derechos Humanos es reconocida por la UNESCO como “un sistema integral de investigación, docencia, estudio documentación, promoción y difusión en materia de derechos humanos.
• saber que muchas de esas alternativas serán contrarias a las propias inclinaciones o apetencias, o a las de la época en que uno vive. La persona educada en la libertad es aquella capaz de rechazar las respuestas fáciles y preferidas, y no porque sea persona obstinada, o por querer ser original, sino porque conoce otras respuestas de más digna consideración, porque busca la verdad y conoce el para qué de la libertad, su finalidad y su sentido, ya que la libertad ni es un valor absoluto, ni tiene razón de ser en sí misma: es un medio, un bien fundamental, que me permite conseguir otros bienes. Por eso, la libertad se justifica por su sentido teleológico, esto es, por su necesaria relación al bien que se pretende conseguir como fin de la acción.

Paz.

Asimismo, la Cátedra busca ser un instrumento que facilite la colaboración académica sobre los derechos humanos entre investigadores de alto nivel, expertos y académicos, estudiantes y sociedad civil con investigadores de la UNAM y otras instituciones en México, en América Latina y en el mundo” (Ramírez, 2008), toda vez que esta Cátedra responde a la necesidad de desarrollar una reflexión teórica de investigación y enseñanza sobre los derechos humanos desde el enfoque interdisciplinario de las ciencias sociales. Esta Cátedra tiene su antecedente en el Seminario permanente sobre Educación Superior y Derechos Humanos, creado en junio de 1992, por iniciativa de la Dra. Gloria Ramírez, el cual fue y ha sido un espacio interdisciplinario de reflexión y análisis sobre el saber de los derechos humanos, al que se suman académicos e investigadores de diferentes facultades, centros de investigación e institutos de la propia universidad, así como de otras instituciones públicas y privadas y miembros de Organizaciones no Gubernamentales (ONG) comprometidos con la docencia e investigación del tema, y para fomentar la cooperación intelectual-internacional e impulsar su avance y
difusión. Asimismo, responsable en la promoción de estrategias teórico-metodológicas que definan y nutran la relación universidad-sociedad civil, con el propósito de construir una cultura de los derechos humanos y ser un canal de movilidad de investigadores y académicos, en una interrelación de instituciones de educación superior y ONG, en el nivel nacional e internacional, y establecer redes de comunicación e información sobre cuestiones de derechos humanos.

Conclusión.

Todos los temas ya vistos anteriormente tienen una fuerte concentración en la comunidad humana, repasamos la importancia de la comunicación en sociedad, de cualquier forma, ya que esta es de vital importancia para cualquier tipo de aprendizaje-enseñanza.
Todos tenemos distintas formas de pensar y expresarnos, la comunicación es el medio por el cual haremos llegar ese mensaje o pensamiento que nosotros elijamos, la tolerancia se basa en respetar las opiniones y decisiones de los que nos rodean, esta se lleva a cabo con el respeto.
Se aprendió o reforzó que la libertad debe de ser esencial y es un derecho de todos y por ende se deben de respetar igual.
Todo esto nos ayuda para ser mejores personas, para tener una buena educación y aprendizaje día a día.

Bibliografía:

° https://www.revistacomunicar.com/pdf/comunicar9.pdf 

° https://www.lechepuleva.es/nutricion-y-bienestar/como-lograr-una-buena-convivencia 

° https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13432342 

° https://educrea.cl/convivencia-escolar-y-habilidades-sociales/  

° https://www.codhem.org.mx/LocalUser/codhem.org/infantil/dhs/dh67.pdf

° https://educrea.cl/educar-en-y-para-la-libertad/

° https://www.redalyc.org/pdf/676/67613199010.pdf


Integrantes:

  • Ríos Prado Irlanda.
  • Rodríguez Trejo Karen.
  • Rodríguez Escobedo Vianney Citlali.
  • Rosales Hernández Michael.
  • Sánchez de la Rosa Adriana.
  • Santana Hernández Bianca Lizette.



viernes, 4 de diciembre de 2020

Equipo 5 La educación y los valores de convivencia humana

 “La educación y los valores de convivencia humana: aprecio a la dignidad de la persona, fraternidad, tolerancia, respeto a las diferencias, libertad y paz"

El educar se constituye en el proceso por el cual el niño o el adulto conviven con otro, y al convivir con el otro se transforma espontáneamente, de manera que su modo de vivir se hace progresivamente más congruente con el del otro en el espacio de convivencia. (Aburto. S)

En el ámbito académico, se denotan las actitudes frente a un solo estimulo: El salón de clases, pueden surgir preguntas sobre el comportamiento de los involucrados, como, ¿El profesor hace su labor con gusto y amor? ¿O lo realiza con apatía y ansiedad? ¿Cómo lo toman los alumnos? ¿Cómo es la convivencia cuando el profesor no está dentro de la ecuación planteada? En la actitud se decide si el proceso de aprendizaje será exitoso o fracasara incluso intentando crear una simulación del mundo real.

La educación es la institución social que permite que las personas adquieran conocimientos, habilidades, valores y hábitos, para poder vivir en una sociedad tranquila, por lo cual es necesario inculcar una forma de pensar respetuosa, y basada en los valores esenciales para lograr un convivencia zona.

Teniendo esto como premisa, podemos teorizar sobre los valores que deberían regir dentro del ámbito académico, siendo que se tomará como una forma de vivir y serán o son el reflejo de lo que ven.

El aprecio a la dignidad de la persona  



La dignidad es ser tratado como lo que se es. La pregunta entonces, ya no solamente para poder comprender lo que somos en un sentido metafísico, sino para poder dar un trato digno al ser humano, en un sentido ético, es ¿cuál es la naturaleza o physis ontológica del hombre? ¿Qué es el hombre? Así, sabiendo lo que el hombre es podremos tratarle como tal, como merece, es decir tratarlo dignamente.

Fraternidad



Por otro lado tenemos a la fraternidad, pues es importante para generar paz y desarrollar una mayor convivencia.

Es vital porque esta mantiene unión en los seres humanos, ya que la fraternidad es el afecto que se tienen entre los individuos y la confianza propia de hermanos, la fraternidad actúa como un valor y todos los individuos deben mantenerlos en sus vidas ya que esto se califica como una buena virtud y un buen afecto entre las personas.

Para generar procesos de inclusión basados en la dignidad humana compartida.

Desde luego que eso supone contrarrestar la tendencia de la sociedad a generar diversas formas de exclusión (cultural, económica, social, étnica, de género, etc.).

Tolerancia

Estar tolerante el uno del otro y cuidar el uno del otro es lo que nos hace humanos. Enseñando la tolerancia, permitimos la individualidad y la diversidad, mientras de promover la paz y una sociedad civil. Nuestro logro en el luto de tolerancia depende de nuestro esfuerzo para educar nos-mismos, y nos hijos. “La intolerancia puede ser desaprendida. La tolerancia y el respeto mutual deben ser aprendidos” (Servicio de Información de las Naciones Unidas 2004)


Respeto a las diferencias

El respeto a las diferencias debemos desarrollarlo tanto en el hogar como en las escuelas ya que es imprescindibles que niños, jóvenes y adultos aceptemos a las personas tal cual son y reconozcamos el valor de cada una de ellas, estableciendo de igual manera un trato amable y cortés en todos los contextos, hacerlo de esta manera propiciará en el ambiente áulico el fomento de la enseñanza y el aprendizaje. Vivimos en una sociedad con alta escala de diversidad y como tal debemos entender que todas las personas somos distintas, si somos capaces de ver estas diferencias tendremos más facilidad a la hora de adaptarnos a nuestro entorno y en el caso de nuestros alumnos les facilitará su integración y favorecerá su competencia social.

La sociedad cada vez es más diversa, debido a esto los niños están más expuestos a convivir con personas de distintas formas de vida, las creencias, las costumbres, los valores y los comportamientos ponen a prueba la tolerancia y la empatía de los seres humanos, por eso es muy importante enseñarles a los niños desde muy pequeños a respetar las diferencias en cualquier sentido y a verlas como un gran tesoro del cual podemos aprender.

Respetar las diferencias, ya sean de raza, cultura, religión, capacidades, gustos, ritmos y estilos de aprendizajes, genero, o discapacidades, no solamente es importante, sino que prepara a las personas para ser solidarias y tolerantes ante los demás, esto así porque respetar lo distinto es como conocer el valor que tiene cada ser humano.

 

·         El artículo 4 constitucional menciona que toda persona tiene derecho a la cultura física y práctica del deporte

Toda persona tiene derecho a la cultura física y a la práctica del deporte. Corresponde al Estado su promoción, fomento y estímulo conforme a las leyes en la materia.

Si queremos que los niños respeten las diferencias, padres y maestros debemos ser los primeros en dar ejemplo de vida,

Libertad

Libertad es la facultad o capacidad del ser humano de actuar según sus valores, criterios, razón y voluntad.

Por otra parte, el significado de libertad también se relaciona con los términos 'confianza' y 'franqueza', especialmente, en su forma plural significa osada familiaridad.

Como ya vimos, la libertad es un VALOR, un VALOR de suma importancia para nosotros como individuos aquí y en todo el mundo, aquí y en toda la galaxia.

Sentirse libre forma parte de la naturaleza humana, más allá de que no exista una libertad absoluta, ya que las personas se ven condicionadas por sus propias capacidades y el entorno.

La libertad como valor se debe ejercer, desde la individualidad de cada persona, con respeto y responsabilidad moral. La libertad no se trata de llevar a cabo cualquier acción sin importar sus consecuencias en el entorno. La libertad se refiere a saber hacer uso de las habilidades que cada quien posea

 

Paz

La paz es un estado de espíritu sereno donde uno puede estar en armonía con sí mismo y con los demás.

Vivir en paz se dice para referirse al deseo de ausencia de conflictos en la vida.

El valor de la Paz, el valor de nuestra paz, como individuos o que somos, lo dice todo, vamos por la vida buscando tener paz así como si fuera nuestra felicidad, un ejemplo muy claro, las personas solo quieren ser felices y para esto, queremos conseguir la Paz.

 


Sobre estos dos valores que van en toda la mano de nuestro sistema educativo, de nuestro México, de nuestro país, como ya nos han dejado un claro ejemplo nuestros ancestros con todos los acontecimientos y hasta con lo que somos hoy en día como país, como nuestro México, como individuos de este gran México

 

Conclusión

Todo esto se requiere para lograr una buena educación, no solo enseñar estos valores, también inculcarlos y hacer de ellos un habito en la vida diaria de la sociedad, el papel del docente adquiere gran relevancia en esta práctica, pues con su actitud y forma de pensar puede inspirar a mentes jóvenes a seguir una línea de pensar en base a los valores previamente vistos.

 

 Equipo 5: 

Miranda Merino Irogoyen Mario Maitonatzin

Montoya Salinas Mariana 

Olivares Carranza Zoe

Perez Herrera Bryan Alexander

Perez Arcega Yael Amir

Ramirez Sebastian Ismael 

 

 

Bibliografía

Aburto, S. “Educación, conocimiento y convivencia” Patrimonio Cultural y Turismo. Consultado 4 de diciembre, Recuperado de: https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/cuadernos/pdf11/articulo13.pdf

Barba, Bonifacio (2005). “Educación y valores: Una búsqueda para reconstruir la convivencia” Consejo Mexicano de Investigación Educativa, D.F, México Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. 10, núm. 24, pp. 9-14

Martínez, V. (2013) “Reflexiones sobre la dignidad humana en la actualidad” UNAM. Bol. Mex. Der. Comp. vol.46 no.136 México.

ONU. (2004) “La tolerancia, ni indulgencia ni indiferencia: respeto” Consultado el 4 de diciembre, Recuperado de: https://www.un.org/es/observances/tolerance-day

Podcast #3. Equipo 1: La educación y los valores de convivencia humana.

Aprecio a la dignidad de la persona, fraternidad, tolerancia, respeto a las diferencias, libertad y paz.




Integrantes:

* David Almanza King

* Alexa Ludwika Ángeles Hinojosa

* Leticia Atilano Sánchez

* Karla Cecilia Becerra Rabadán

* Miguel Ángel Campos García


Accede al Podcast a través del siguiente enlace: Podcast #3 - Equipo 1

jueves, 3 de diciembre de 2020

La educación y los valores de convivencia humana: aprecio a la dignidad de la persona, fraternidad, tolerancia, respeto a las diferencias, libertad y paz

"La educación y los valores de convivencia humana: aprecio a la dignidad de la persona, fraternidad, tolerancia, respeto a las diferencias, libertad y paz"


LA EDUCACION Y LOS VALORES DE CONVIVENCIA HUMANA:


Hablar de educación en valores puede resultar un tema, además de reiterativo, especialmente problemático para docentes y familias. El objetivo de formar a los niños y jóvenes como personas morales parece entrar en contradicción con una sociedad materialista, insolidaria y que facilita “contravalores” a través de los medios de comunicación. Además, hay que aumentar que el propio valor de la educación escolar parece cada vez menor, cuestionando su utilidad económica y la necesidad de esforzarse para ser “alguien de provecho”, al tiempo que más conflictivas son las relaciones escolares, pérdida de autoridad del profesor, fenómenos de violencia escolar, etc. (Ballester Hernández, 2008)

Es deseable que se incluyan y trabajen explícitamente una serie de valores que permitan convivir en sociedad y desarrollarse integralmente, pero esto no debe suponer instrumentalizar a la educación escolar, pues la escuela, por sí sola, ni puede reducir los accidentes de tráfico ni combatir la obesidad infantil, entre muchos otros ejemplos. En realidad, esta pretensión demuestra un cierto desconocimiento, cuando no desconsideración, hacia el sistema educativo, sus funciones, problemas y limitaciones.



Precisamos de un nuevo enfoque de educación en valores que permita, en la medida de lo posible, superar estas contradicciones e integrarse con otras propuestas como la mejora de la convivencia escolar. La finalidad principal de la educación escolar, como señala el Informe a la UNESCO “La educación encierra un tesoro” (1996), es la integración social y el desarrollo personal a través de la participación en valores comunes, de la transmisión de un patrimonio cultural y del aprendizaje de la autonomía. De hecho, una educación de calidad debe integrar valores, contenidos, experiencias y aprendizajes positivos en las dimensiones personales, sociales y éticas de los estudiantes, no sólo en las intelectuales (Escudero, 2005). 

Dicho de otro modo: una educación de calidad también es la que evita crear “analfabetos morales”. La educación es valiosa por sí misma, y no es su función resolver los problemas sociales que en cada momento se le derivan. La mejor manera de poder educar en valores es recuperar el valor de la educación (Savater, 1997): que se reconozca la importancia decisiva de la educación escolar y de los docentes en la insustituible tarea de formar personas libres, autónomas y miembros activos de nuestra sociedad. Recobrar el valor social y cultural de la educación, es decir, considerarla como un bien precioso y necesario prestándole el máximo apoyo, es tarea de todos: familias, profesores, Administración, y sociedad en general.


Para recuperar el valor social y personal de la educación también la institución escolar ha de ser coherente con los valores de una sociedad democrática dando la mejor respuesta posible al derecho y al deber de una educación de calidad para todos. La educación escolar debe ser compensadora de desigualdades, integradora de diferencias, justa, equitativa e inclusiva para no entrar en una irresoluble y flagrante contradicción: ¿sería posible educar en la democracia, en el respeto, en la solidaridad, en la cooperación..., dentro de una institución que fuera insolidaria, competitiva y autoritaria? (Santos Guerra, 2001).

Toda educación es una educación en determinados valores. Los procesos educativos que se dan en la escuela son necesaria e inevitablemente formadores, transmisores de ideas y valores. Podemos decir que no hay instrucción sin formación (y viceversa), de modo que cuando se está inmerso en los procesos de enseñanza y aprendizaje, parafraseando uno de los axiomas de la Teoría de la Comunicación (Watzlawick, et al., 1995) “no es posible no educar”. Junto a las actuaciones planificadas, existe un “currículum oculto” de relaciones sociales, normas y modos de pensar que producen el aprendizaje de hábitos, conductas, costumbres y valores en el seno de la institución escolar. Las relaciones en el centro, su organización y cultura han de tenerse en cuenta como elementos que influyen en la formación de los alumnos


APRECIO A LA DIGNIDAD HUMANA DE LA PERSONA EN LA EDUCACIÓN Y CONVIVENCIA HUMANA: 


La defensa de los derechos y de la dignidad de todas las personas, sea cual sea su condición física, social, económica o cultural, es la garantía para el desarrollo de una sociedad basada en los valores de justicia, equidad y libertad. las acciones de los poderes públicos, de los directivos escolares y de los docentes, cada uno en su nivel de responsabilidad, deberían articularse en torno a cuatro ejes de actuación: establecer las mejores condiciones para que todos los alumnos puedan aprender de acuerdo con sus posibilidades; compensar con programas, refuerzos o ayudas complementarias a aquellos alumnos con mayores dificultades de partida por sus condiciones personales, económicas o sociales; educar a los alumnos en los sentimientos morales, es decir, en la empatía y la compasión hacia los otros; y educar a los alumnos en el desarrollo de valores éticos y cívicos.

El acceso de los alumnos, de todos ellos, al aprendizaje y al conocimiento es el objetivo principal de la enseñanza y una de las piedras angulares del respeto a la dignidad de los alumnos. Sin suficiente conocimiento es difícil que los jóvenes y los adultos puedan ejercer sus derechos y participar con interés en las actividades sociales, culturales o políticas. Para lograrlo, es necesario que existan las condiciones necesarias para sea posible el progreso de los alumnos. Aunque finalmente es el alumno quien debe comprometerse con su aprendizaje, es preciso que cada uno de los docentes, con el necesario apoyo de las administraciones educativas, intente asegurar las condiciones que lo facilitan.



La educación debería conducir a incrementar los medios humanos y materiales para la enseñanza de los alumnos con mayores dificultades y así tener equidad en la enseñanza. “Para tratar a todas las personas de forma igualitaria, para proporcionar una genuina igualdad de oportunidades, la sociedad debe prestar más atención a los que tienen menos bienes naturales y a los que han nacido en posiciones menos favorables”. (J. Rawls. 1971. A theory of justice. Oxford: University Press. Pag. 17).

El reconocimiento de la dignidad de la persona exige favorecer no sólo el conocimiento de los alumnos, sino también su desarrollo social y emocional. es necesario facilitar la autoestima de los alumnos, sus habilidades sociales, la confianza en ellos mismos y los comportamientos positivos y solidarios hacia los demás. El bienestar de los alumnos se construye principalmente a través de los otros.

Una enseñanza que no debe quedar limitada a una reflexión teórica, por importante que sea, sino que ha de impregnar el funcionamiento de los centros docentes y las actividades que ofrecen a sus alumnos. La educación en valores y para la ciudadanía debería tener su referencia principal en el funcionamiento del centro educativo: inclusivo, participativo, exigente con los derechos y los deberes de todos los alumnos, solidario y defensor de la diversidad.




FRATERNIDAD, TOLERANCIA Y RESPETO POR LAS DIFERENCIAS ENTRE PERSONAS EN LA EDUCACIÓN Y LA CONVIVENCIA HUMANA. 

La fraternidad escolar es de mucha ayuda, pues se logran crear vínculos afectivos entre todos los estudiantes del centro educativo, los cuales son de mucha ayuda, pues así los problemas o disturbios entre los mismos cesarían ya que se tendría una clase de confianza o un poco más de comunicación, por lo cual lograrían resolver sus diferencias mediante el uso de la palabra. También si uno de estos comenzará a pasar por un momento difícil en su vida, tendrá un apoyo "extra" por así decirlo, pero creo que quedaría mejor “familiar", ya que estos intentarían ser un pilar para su compañero, aunque este no fuera de su misma clase.



La tolerancia se conoce como el respeto y al mismo tiempo implica la apreciación hacia las diferencias de los demás, teniendo la capacidad de aceptar las múltiples personalidades y el actuar del prójimo. Colabora a solucionar problemas e impedir violencias físicas y psicológicas.

¿Qué son las diferencias individuales? En términos generales, las diferencias individuales tienen relación con la forma de ser de cada persona. 

En un ámbito educativo, están asociadas, generalmente, con la forma particular de aprender de cada alumno. Con lo cual, dentro del aula, los educadores trabajan a diario con grupos de alumnos que poseen características diversas y diferencias individuales. La atención a las diferencias individuales tiene un componente educativo importante. En primer lugar, porque, al considerar las diferencias individuales, estamos educando en el respeto a la diversidad. Y, en segundo lugar, porque, de esta forma, se trabaja en el aula teniendo en cuenta las necesidades y las potencialidades de cada estudiante. Es decir, la importancia educativa de las diferencias individuales radica en enseñar y educar para la comprensión de que todos somos distintos y singulares. Y que es precisamente esta singularidad la que permite que cada uno encuentre su propio camino para aprender y para construir el conocimiento. 



Además, lo educativo de trabajar en clase partiendo de que todos somos distintos es abrirnos a la posibilidad de aprender de cómo aprende el resto de los compañeros.  

Cuando hablamos de considerar las diferencias de los alumnos y de trabajar desde y con ellas, el papel de los educadores es fundamental. Es necesario que los profesores planifiquen sus actividades y experiencias pedagógicas considerando la importancia educativa de las diferencias individuales. Es decir, que desarrollen estrategias y procedimientos didácticos que se adapten a las particularidades de sus estudiantes.

Entonces, atender las diferencias individuales supone individualizar la educación y la enseñanza. Es atender a las necesidades particulares de cada alumno y a sus circunstancias personales y contextuales (familiares, culturales, económicas). Es atender a sus problemas para que estos no interfieran en el logro de objetivos educativos.



LIBERTAD Y PAZ EN LA EDUCACIÓN Y CONVIVENCIA HUMANA 

La noción de Cultura de Paz conlleva valores, actitudes, conductas y formas de vida; este último concepto es de vital importancia, pues implica todo un cambio en la perspectiva de la vida por lo que, en dicha noción queda implícita la idea de pensar en los demás y no solo en nosotros mismos para lograr la verdadera convivencia pacífica.

Educar para la paz y la convivencia es un objetivo que buscan todos los sectores de la comunicad educativa (Martínez Garza, 2012). Implica cultivar valores como la justicia, la cooperación, la solidaridad, el desarrollo de la autonomía personal y la toma de decisiones, entre otros; conlleva cuestionar los valores contrarios a la cultura de la paz, como la discriminación, la intole- rancia, y la indiferencia.

Es un proceso de desarrollo de la personalidad, constante y permanente, motivado por una forma positiva de aprender a vivir con uno mismo y con las demás personas en la no violencia, creando espacios de justicia, confianza, seguridad, igualdad, solidaridad, libertad, armonía y paz.

La Educación para la Paz consta de tres conceptos básicos (García & Ugarte, 2002):

  • Paz positiva: Es la presencia de condiciones de vida más justas, de cooperación, de respeto y confianza mutua. Enfatiza en los valores y formas de relación humana. También hace referencia al aprecio de las diferencias culturales, la tolerancia y el respeto por el otro, la igualdad entre las personas y la defensa de los Derechos Humanos.
  • La no violencia: Propone a alumnos, alumnas y docentes, dar respuestas activas, acciones en la defensa de la vida y los Derechos Humanos. Invita a mantener una actitud crítica y de cambio frente a las injusticias, ofreciendo respuestas no violentas a los conflictos, demostrando que la espiral de la violencia se puede romper.
  • Manejo creativo del conflicto: La violencia es una reacción destructiva al conflicto que impide generar relaciones que valoren el respeto, la igualdad, la tolerancia y la justicia. Así bien, cabe mencionar que los principios de la Cultura de Paz en la construcción de entornos escolares seguros, son los siguientes:
  • Supone enseñar y aprender a resolver conflictos. El conflicto está presente de forma permanente en nuestra sociedad como manifestación de la diversidad de intereses. Los conflictos que suelen tener diversidad de causas y argumentaciones, tradicionalmente se resuelven mediante el uso de la violencia y de la imposición de la voluntad del más fuerte.
  • Es una forma particular de educar en valores. Cuando se educa, consciente o inconscientemente se está transmitiendo una escala de valores. Educar conscientemente para la paz supone ayudar a construir valores y actitudes determinados tales como justicia, libertad, cooperación, respeto, solidaridad, actitud crítica, compromiso, autonomía, diálogo, participación. Al mismo tiempo se cuestionan los valores que son contrarios a la paz tales como discriminación, intolerancia, violencia, etnocentrismo, indiferencia, conformismo. Así la construcción de una cultura de la paz fundamentada en los valores anteriores quiere decir que debe haber un compromiso social desde todas las esferas, generando políticas e intervenciones que los refuercen.
  • Es una educación desde y para la acción. No se trata de educar para inhibir la iniciativa y el interés, sino para encauzar la actividad y el espíritu combativo hacia la consecución de resultados útiles a la sociedad. Se trata de participar en la construcción de la paz.
  • Es un proceso permanente y por tanto esto se ha de recoger en los proyectos educativos. Debe quedar plasmado en los programas o intenciones de los agentes educativos no formales como los medios de comunicación, organismos no gubernamentales, administraciones locales, entre otros.
  • Supone recuperar la idea de paz positiva. Esto implica construir y potenciar en el proceso de aprendizaje relaciones fundamentadas en la paz entre los alumnos-padres-profesores; entre ciudadano y poder. De ello se deriva la necesidad de afrontar los conflictos que se den en la vida del centro y en la sociedad de forma no violenta.
  • La Cultura de paz desde el currículo escolar. Implica darle una dimensión transversal de forma que afecte a todos los contenidos de todas las áreas o disciplinas que se estudian, pero también a la metodo- logía y organización del centro. Esta habrá de establecer los mecanismos que la favorezcan.


CONCLUSIÓN 

Aceptar y comprender las diferencias en las formas de actuar y pensar de otro ser humano, género, clase social, razas y religión. A qué se debe evitar los privilegios del individuo, los grupos, los privilegios de raza, privilegios de religión y privilegios de sexo. La capacidad de trabajar en equipo respetando y ayudando lo más que se pueda para una meta en común a través de la vivencia humana es cuando se fortalece el aprecio y la diversidad cultural la dignidad de las personas y que será entonces para integrarlas y solidaridad. Se debe trabajar también la tolerancia, respetar las diferencias, se debe dar la libertad el derecho a elegir y expresarse, decidir por sí mismo sobre sus propios actos, para poder lograr la convivencia humana. La armoniosa de los alumnos y los maestros. es importante la valoración positiva de sí mismo que es la percepción personal que se tiene sobre el individuo y sus propios méritos y el concepto de la vida personal que se tiene denominado como la autoestima. Generar la convivencia de autoestima, alegría, valores y armonizar para que se pueda generar una convivencia humana de calidad.

Cada uno de los espacios que se han considerado para poder llegar a la convivencia plena que debe generar su vida social, trabajar en los valores y contravalores, trabajar en la cooperación, que se le generé e inculqué una buena relación. 



REFERENCIAS: 

  • Barba, Bonifacio (2005). “Educación y valores: Una búsqueda para reconstruir la convivencia” Consejo Mexicano de Investigación Educativa, D.F, México Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. 10, núm. 24, pp. 9-14
  • Escudero (2005) “Educación para la ciudadanía democrática: Currículo, organización de centros y profesorado”. Ponencia. Colectivo Lorenzo Luzuriaga. Escuela Julián Besteiro. Madrid, 28 Abril 2005 
  • Santos Guerra, M.A. (2001) “Una tarea contradictoria. Educar para los valores y preparar para la vida”. Buenos Aires: Ed. Magisterio del Río de la Plata.
  • Savater, Fernando. (1997) “El valor de educar”. Barcelona; Ariel.
  • Watzlawick, P., Bavelas J. B. y Jackson D. (1995) “Teoría de la Comunicación Humana”. Barcelona: Herder. 
INTEGRANTES: 
  • Juárez Victorio Sigue 
  • López León Leslie 
  • López Venegas Claudia Beatriz 
  • Manríquez Cerón Susana 
  • Martínez Rodríguez David

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